viernes, 6 de abril de 2007


Un baso de agua


Me parece increíble. Totalmente increíble que pasen estas cosas en pleno siglo XXI. O quizás pasen estas cosas porque al fin estamos en el siglo XXI. Y digo al fin, porque es algo que también me sorprende, el haber llegado hasta aquí. Vimos en clase de ingles una película llamada "An inconvenient truth" o en castellano; “Una verdad incómoda”. Y la verdad es que es una realidad bastante... “desasosegadora” (valga mi invención) para muchos países “desarrollados” (valgan las comillas, para subrayar mi ironía).

Para los que no hayan visto el escalofriante documental sobre el cambio climático, donde el encargado de abrirnos los ojos ante la demoledora realidad es Al Gore, solo decir que a mi me dejó con ganas de... seleccionar y separar todos mis residuos... no. La verdad es que me decepciono bastante. Me decepcionó el pensar que, aparte de la ideología política, las bromas y montajes preparados para impresionar al público y el gran despliegue de medios para hacer ver que el medio ambiente esta realmente “jodido” (cosa que queda claro), me decepcionó el hecho de que es totalmente cierto. Y que realmente, ni mil películas con la duración de Titanic, serían capaces de narrar ni la mitad de desgracias que el ser humano le esta creando a este planeta. Este planeta en el que tenemos que vivir, por el momento y nos guste o no, unos cuantos milenios más. Y no es por ser pesimista, pero a este paso lo veo poco probable.

La cuestión es que podemos tratarlo como un problema global. O como algo personal. En todo documental ecologista que se precie siempre sale a relucir la importancia del agua. Digamos que nosotros tenemos un baso de agua, que puede ser nuestros desechos, tanto orgánicos como inorgánico, nuestros coches y motos, el detergente de la lavadora, la laca que usamos... y así. Las fábricas o petroleros, o centrales nucleares, térmicas, etc. Son cómo bañeras (por ejemplo, dependiendo si es el Eroski de la vuelta de la esquina) o mares enteros (si es la central nuclear como la de Vandellós). Y si hablamos de la industria de naciones como China o los Estados Unidos de América, pues estaríamos hablando de océanos enteros. ¿Y que pasa cuando echas unas gotas de tinta en un baso? Por muy poca tinta que eches, enseguida se expande. Lo mismo en mayor escala en un, mar, en un océano. Y como sabemos muy bien mas de un 70% de la superficie terrestre esta cubierto de agua. Y no me estoy refiriendo a que estamos contaminando el agua solamente, me refiero a que lo estamos destrozando todo. Desde el momento en que en ser humano, la raza más destructiva que este planeta ha conocido en sus eones de existencia, comenzó a utilizar su mente “privilegiada” para moldear a su antojo aquello que no le convenía dejar como estaba, solo hemos ido de desgracia en desgracia. Porque cuando no es una inundación en Nueva Orleans (sí, en la tierra de las oportunidades) es un tsunami en las islas Salomón (y ya veremos cuantos muertos oficiales hay esta vez).

Y no es que sea pesimista, prefiero decir que soy realista. Tenemos que tener en cuenta que cogemos mucho y damos poco a cambio. Y ya se sabe que pasa en todas las relaciones donde se pone más de un lado que de otro, que acaban mal. Pero todavía no es demasiado tarde (y no pongo lo de nunca es demasiado tarde porque siempre hay puntos de inflexión, en cual estamos rozando). Así que a concienzarnos con nuestra madre naturaleza y a ser más consecuentes con nuestros actos. Así, al menos dentro de unos cien años, los estudiantes podrán seguir viendo películas de lo mal que esta el ecosistema y lo poco que nos va a durar el petróleo... eso, o un bonito y desolado páramo, no se, quizás una inmensa extensión de hielo o un gran océano, o quizás un bonito agujero negro en la vía láctea (si nos ponemos burros).

2 comentarios:

Aitzitxu dijo...

Como ya te dije... eres una de las mias, jeje. Yo no he acabado de ver este documental, pero pienso que vuelve a repetir lo que ya hemos oido muchas veces y que prefeririamos no saber. "La ignorancia da la felicidad" dicen muchos,sin embago, si no conocemos el problema no podemos solucionarlo. Claro que la situación para nosotros puede no ser tan grave, pero el planeta no tiene que durar solo para nuestra generación; hay que pensar un poco en los que están por venir.

Irati dijo...

Pues si, ayer mismo tube una discusión con un madrileño que se empeñaba en decir que en madrid no merece la pena seleccionar la basura ni reiclar porque el ha visto como en su ciudad todo ba despues al mismo vertedero... y me fio de el... en fin Me sigue impresionando la realidad si como tu has dicho todos "lo sabemos".