sábado, 5 de mayo de 2007

Selectividad, selectividad y selectividad.




Parece que después de todo ya estamos a las puertas de selectividad. A principios de curso no paraban de repetirnos: “Porque esto es importante para selectividad, este tipo de ejercicios suelen caer en selectividad...” Selectividad y selectividad por todos lados... y luego te enteras de que aprueba el 98% de la gente que se presenta, y piensas: ¡A bueno! Entonces no puede ser para tanto. También piensas; y segundo de bachiller... pues como primero pero un poco más difícil... y luego llega el palo y el estrés. Siempre al final, claro esta, que al principio nadie se estresa, es cuando tienes 6 o 7 exámenes la misma semana cuando piensas; Joder... pues igual tenia que haberme estudiado esto un poco antes. O cuando tienes globales de todo el curso cuando caes en la cuenta de que quizás si hubieses aprendido bien desde el principio ha hacer las cosas ahora te costaría menos para la global... ¡Pero cuesta tanto hacer las cosas bien desde el principio!

Lo peor es que te lo avisan. No solo los profesores, a los que no solemos hacer caso, (¡Qué sabrán ellos!) sino que también tenemos encima a nuestros padres, para bien, o para mal en opinión de muchos. Lo que pasa es que aprender de experiencia ajena es difícil, así que al final siempre llega el palo, o bueno casi siempre, porque siempre hay quien se salva (que envidia me dan los precavidos).

A pocos días de acabar el curso me deprimo... que raro, y eso que viene el verano, pero parece que cada vez quedan menos días para “levantar el curso”, vamos, para conseguir aprobar todas... Terminar lo que llevamos arrastrando durante un año a fin de cuentas. Y es que la selectividad la aprueba un 98% de las personas que se presentan, hay esta el truco, en que los que se presentan han conseguido pasar de segundo.